lunes, 18 de octubre de 2021

LA INVESTIGACION CUALITATIVA COMO HERRAMIENTA EN LAS CIENCIAS SOCIALES DE LA ACTUALDAD Autor: Prof Aníbal Farías U.P.E.L–I.M.P.M anibalfarias7@gmail.com

Los retos científicos tanto del presente como del futuro nos exigen como profesionales e investigadores, el abordaje de los sujetos de estudio desde paradigmas de investigación nuevos e innovadores, que permitan lograr el estudio de la realidad desde múltiples aristas y factores.

 

Los paradigmas, así como las estructuras de la investigación lógico positivistas usados desde ya hace varios siglos, no suelen constituir herramientas muy confiables, ni mucho menos validas o fidedignas para el tratamiento de las realidades humanas vistas desde las ciencias sociales. Los métodos cuantitativos, enfocan la realidad y dan por sentado que la misma es un ente finito puro en su estado, inamovible y en consecuencia al aplicar los pasos básicos del método científico los resultados de los estudios o investigaciones irremediablemente terminan siendo los mismos.

 

Es entonces que tenemos que esta manera de ver la realidad tiene su origen en dos grandes tratados filosóficos que son a saber, el discurso del Método del famoso matemático y filósofo francés Rene Descartes, así como también la mecánica universal del no menos famoso y también matemático Isaac Newton. Ambos contribuyeron con sus obrar a la construcción del paradigma positivista en el cual se destaca como una de sus grandes premisas la exactitud matemática de sus resultados y la falsa hipótesis de que la realidad es susceptible de ser aislada y medida de manera precisa.

 

Es así, como el paradigma cualitativo nace como una propuesta que busca enfocarse en la realidad, además del estudio de las cualidades presentes en la misma, el estudio de sus partes y de la razón y verdad presentes en ella, que no siempre pueden ser expresados desde la perspectiva lógico matemática.

 

El estudio del hombre, de su accionar y de sus relaciones con el medio, nos exige métodos innovadores y sobre todo más humanos, hermenéuticos, historiográficos, de investigación acción educativa, ya que a través de ellos se nos permite conocer la realidad, como la afectamos como investigadores, así como esta realidad incide tanto en nosotros como en las poblaciones, nos deslastra de la idea simplista de que el ser humano y sus vivencias pueden ser reducidos a unos pocos números.

 

El ser humano es un conjunto de su cosmovisión, de sus experiencias y educación, siendo así que solo su estudio puede ser enfocado desde un método cualitativo, que ofrezcan conclusiones que permitan verdaderamente entender al hombre y el medio que lo rodea, como un todo que se presenta en constante cambio, siendo esta una visión orgánica de la investigación, permitiendo un entendimiento y racionalización compleja transformar la realidad.

 

Al analizar la realidad se busca realizar un acercamiento a ella con el propósito de de­velarla y conocerla para intentar mejorarla en determinados sentidos, de acuerdo a los elementos pre­sentes en un momento y contexto específico, sin olvidar la naturaleza compleja de las interacciones que allí se dan. Esto implica plantearse aproximaciones sucesivas que permitan, de acuerdo a un conjunto de cualidades, recrear, reconstruir y repensar la realidad, la cual, se percibe salpicada de las subjetividades de los seres humanos, continuamente sumergidos en las com­plejidades propias de su naturaleza, lo cual se extrapola al continuo humano.

 

Al asomarse las deficiencias de la orientación cuan­titativa y su método científico lógico y positivista, ha sido cada vez más im­portante el efecto de la metodología cualitativa, especial­mente en las ciencias humanas, para luego extenderse a otras ciencias, dando relevancia al contexto sociocultural y al significado de los actos humanos. Así, esta orientación valora en gran medida las vi­vencias que el ser humano ha tenido como producto de la forma como percibe y vive esa realidad, tomando también en cuenta sus ideas, sentimientos y motivaciones.

 

La investigación cualitativa se fundamenta en las ideas surgidas de la epistemología pos-positivista y se pueden señalar varios enfoques: Siendo estos el sistémico, gestáltico, estructural y humanista, entre otros; teniendo unos más importancia que otros para abordar una determinada si­tuación social, haciéndose necesario en ocasiones comple­mentarlos, para lograr un mejor acercamiento a la realidad descriptiva, inductiva, fenomenológica, holista, ecológica, sistémica, humanista, de diseño flexible y destaca más la validez que la replica­bilidad de los resultados de la investigación.

 

Tenemos entonces que se da un vuelco a la estrategia para tratar de cono­cer los hechos, procesos y los fenómenos en general, sin limitarlos sólo a la cuantificación de algunos de sus ele­mentos. Se establece, entonces, un procedimiento que da un carácter particular a las observaciones. Es un proceso de interrelación mutua, por lo que no importa tanto la ge­neralización de sus conclusiones, sino la peculiaridad del fenómeno estudiado. De tal modo que se dan, entre los elementos constituyentes, relaciones dependientes, dialó­gicas y participativas, donde el investigador se sumerge en la realidad para captarla y comprenderla. Asimismo, el saber se concibe como provisional al igual que las afir­maciones que se hagan, ya que estarán sujetas a cambios según el contexto y el tiempo en que se estudien.

 

Así el enfoque cualitativo usa procedimientos que hacen menos comparables las observaciones realizadas, porque se per­sigue, más que la generalización, aproximarse cada vez más a la comprensión de los fenómenos particulares.

 

Las consideraciones en la investigación se apoyan de una serie de argumentos, que propician y favorecen la aplicación del diseño en el proceso de investigación. No obstante, los fundamentos provenientes de la ontología son cruciales en cuanto a la referencia y al método, dentro de los criterios necesarios para asumir el desarrollo en proceso cualitativo La ontología contemporánea tiene uno de sus puntos de partida metodológicos en la filosofía de Husserl. La idea de la fenomenología como título para una nueva actitud renovadora del pensamiento filosófico, plena de radicalidad y autenticidad en sus propósitos se halla en la base de los planteamientos contemporáneos más importantes de la ontología.

 

La fenomenología confirió al pensamiento filosófico en general, y al ontológico en particular, una nueva perspectiva para abordar la problemática tradicional y, sobre todo, la seguridad y confianza que requerirá en una época signada por el complejo cientificista y por un sentimiento generalizado de la esterilidad del pensamiento filosófico. Esa nueva perspectiva se condensa máximamente en un anhelo vehemente por el original y genuino, en un intento por penetrar en la endurecida capa de las opiniones corrientes y mal fundadas para volver a tomar contacto con los auténticos fenómenos.

 

La interpretación hermenéutica y la fenomenología encuentran su locus en este apartado. Los esfuerzos en el análisis de los contenidos de los datos obtenidos en la secuencia de textos y de argumentos obtenidos en la investigación, permiten un abordaje descriptivo y legitimado de los datos, de los contenidos, orientándose entonces hacia la formación de teorías, basadas en estructuras simbólicas aproximables a una realidad determinada.

 

El problema fundamental que ocupa a la epistemología es establecer la relación entre el ser cognoscente (sujeto) y el proceso o fenómeno sobre el cual se desarrolla su actividad cognitiva (objeto). De este modo, el problema se presenta en la relación de quien conoce y lo que es cognoscible la cuestión epistemológica, o la relación entre el sujeto que quiere conocer y aquello que ha de ser conocido, si se puede conocer el mundo real o mundo, y con qué grado de seguridad nos conduce a reestructurar una serie de fundamentos, posteriormente a la crisis del método.

 

La epistemología en la investigación cualitativa tiene un soporte proveniente de las vertientes del interaccionismo, del constructivismo y de las tendencias emancipadoras holística e integradoras, formuladas hacia la década de los setenta como el energetismo enfoques sistemáticos, señala la importancia de la inter y transdisciplinariedad exige respetar la interacción entre los objetos de estudio de las diferentes disciplinas y lograr la integración de sus aportes respectivos en un todo coherente y lógico. Esto implica, para cada disciplina, la revisión, reformulación y redefinición de sus propias estructuras lógicas individuales, ya que esas conclusiones particulares ni siquiera serían "verdad" en sentido pleno.

 

La dialéctica que acompaña al método y la esencia conceptual se apoya en una visión cada vez más detallada en su intento por establecer un conocimiento no especular, producto de las relaciones existentes entre el investigador y los procesos surgidos durante el desarrollo de los eventos cambiantes, la interacción y la visión del conjunto.

 

La ruptura epistemológica entre la metodología cualitativa y el paradigma positivista (fundamentado en el diseño cuantitativo), está precisamente en cuanto a la forma cómo se concibe el conocimiento, en la manera de adquirir ese saber, en cuanto al modo de conocer la realidad y las consideraciones en cuanto al objeto de estudio y fenómenos posibles de conocer Los estudios cualitativos se fundamentan en la interpretación de las informaciones y los datos  se identifican tres componentes como configuradores del proceso de comprensión: preconcepción, comprensión actual e interpretación.

 

La interpretación parte de una preconcepción de lo que se pretende interpretar. La preconcepción refiere el bagaje previo del investigador, la capacidad de reconocer el hecho analizado. Este proceso permite una mayor profundidad en la comprensión al admitir dentro del marco de la investigación, interpretaciones subjetivas por parte del investigador y del investigado.

 

En la investigación cualitativa, se procede a analizar (observaciones, textos, episodios) con un marco teórico general. Ello conduce entonces a acudir a los contextos o textos a analizar bajo categorías previas (no categorías de análisis).

 

El diseño cualitativo se adapta a las teorías sustantivas, facilitándose así la recogida de datos empíricos, ofreciéndose descripciones complejas de acontecimientos y sucesos, para posteriormente desarrollar categorías y relaciones que permitan la interpretación de los datos.

 

La teoría actúa como un esquema previo, contextualizado y organizador del campo. El desarrollo de diseños permite a la metodología cualitativa abordar el problema de estudio desde el proceso y desarrollo de este, pero no de los resultados obtenidos. El método por excelencia es el de la teoría fundamentada.

 

Un componente clave del método es la constante de procedimiento analítico comparativo. Este procedimiento puede ser llevado a cabo de diversas maneras, pero la idea general es que el texto se rompe en unidades de análisis (por ejemplo, una línea de texto o un párrafo o más), y de una manera u otra interpretar los significados entre las unidades que vienen a ser representados como categorías. Por lo tanto, en este escenario, son los datos que se comparan constantemente. Como el número de categorías aumenta, ellos mismos se comparan, lo que más genera categorías abstractas.

 

Esta abstracción puede continuar hasta que un “núcleo” central o de una categoría se conceptualiza. Esta categoría organiza la teoría. Electrónico de datos basados en los programas han sido desarrollados para facilitar la gestión de los datos durante el análisis comparativo constante y para qué materia común de tratamiento de texto son útiles en este sentido también.

 

Asimismo, para una mayor cientificidad, los criterios que comúnmente se utilizan para evaluar la calidad científica de un estudio cualitativo y por ende su rigor metodológico son la dependencia, credibilidad, audibilidad y transferibilidad, el desarrollo de las técnicas y diseños cualitativos se acompaña del esfuerzo logrado por asumir una postura epistemológica emergente. Sin embargo, la metodología y la teoría tienen como sede la ontología, en especial de la fenomenología, que permite asumir no solo un papel contemplativo sino producto de la interacción, vista desde un proceso más que de los resultados obtenidos.

 

Los sistemas emergentes y constructivistas permiten asumir un papel más complejo, interactivo y emancipador en el conocimiento, producto de una dialéctica, inmersa en los contenidos y los datos recogidos, así como de los procesos incluidos.

 

Para finalizar y siguiendo el mismo orden de ideas los métodos cualitativos nos acercan al conocimiento desde nuestro mundo interior de ideas, para así cortar con la pretensión de la objetividad absoluta, la visión del ojo de Dios, la cual recrimina las percepciones o juicios propias del investigador. En el paradigma cualitativo estos enriquecen el producto científico.


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