Los retos
científicos tanto del presente como del futuro nos exigen como profesionales e
investigadores, el abordaje de los sujetos de estudio desde paradigmas de
investigación nuevos e innovadores, que permitan lograr el estudio de la
realidad desde múltiples aristas y factores.
Los paradigmas,
así como las estructuras de la investigación lógico positivistas usados desde
ya hace varios siglos, no suelen constituir herramientas muy confiables, ni
mucho menos validas o fidedignas para el tratamiento de las realidades humanas
vistas desde las ciencias sociales. Los métodos cuantitativos, enfocan la
realidad y dan por sentado que la misma es un ente finito puro en su estado,
inamovible y en consecuencia al aplicar los pasos básicos del método científico
los resultados de los estudios o investigaciones irremediablemente terminan
siendo los mismos.
Es entonces que
tenemos que esta manera de ver la realidad tiene su origen en dos grandes
tratados filosóficos que son a saber, el discurso del Método del famoso
matemático y filósofo francés Rene Descartes, así como también la mecánica
universal del no menos famoso y también matemático Isaac Newton. Ambos
contribuyeron con sus obrar a la construcción del paradigma positivista en el
cual se destaca como una de sus grandes premisas la exactitud matemática de sus
resultados y la falsa hipótesis de que la realidad es susceptible de ser
aislada y medida de manera precisa.
Es así, como el
paradigma cualitativo nace como una propuesta que busca enfocarse en la
realidad, además del estudio de las cualidades presentes en la misma, el
estudio de sus partes y de la razón y verdad presentes en ella, que no siempre
pueden ser expresados desde la perspectiva lógico matemática.
El estudio del
hombre, de su accionar y de sus relaciones con el medio, nos exige métodos
innovadores y sobre todo más humanos, hermenéuticos, historiográficos, de
investigación acción educativa, ya que a través de ellos se nos permite conocer
la realidad, como la afectamos como investigadores, así como esta realidad
incide tanto en nosotros como en las poblaciones, nos deslastra de la idea
simplista de que el ser humano y sus vivencias pueden ser reducidos a unos
pocos números.
El ser humano es
un conjunto de su cosmovisión, de sus experiencias y educación, siendo así que
solo su estudio puede ser enfocado desde un método cualitativo, que ofrezcan
conclusiones que permitan verdaderamente entender al hombre y el medio que lo
rodea, como un todo que se presenta en constante cambio, siendo esta una visión
orgánica de la investigación, permitiendo un entendimiento y racionalización
compleja transformar la realidad.
Al
analizar la realidad se busca realizar un acercamiento a ella con el propósito
de develarla y conocerla para intentar mejorarla en determinados sentidos, de
acuerdo a los elementos presentes en un momento y contexto específico, sin
olvidar la naturaleza compleja de las interacciones que allí se dan. Esto
implica plantearse aproximaciones sucesivas que permitan, de acuerdo a un
conjunto de cualidades, recrear, reconstruir y repensar la realidad, la cual,
se percibe salpicada de las subjetividades de los seres humanos, continuamente
sumergidos en las complejidades propias de su naturaleza, lo cual se extrapola
al continuo humano.
Al asomarse las
deficiencias de la orientación cuantitativa y su método científico lógico y
positivista, ha sido cada vez más importante el efecto de la metodología
cualitativa, especialmente en las ciencias humanas, para luego extenderse a
otras ciencias, dando relevancia al contexto sociocultural y al significado de
los actos humanos. Así, esta orientación valora en gran medida las vivencias
que el ser humano ha tenido como producto de la forma como percibe y vive esa
realidad, tomando también en cuenta sus ideas, sentimientos y motivaciones.
La
investigación cualitativa se fundamenta en las ideas surgidas de la
epistemología pos-positivista y se pueden señalar varios enfoques: Siendo estos
el sistémico, gestáltico, estructural y humanista, entre otros; teniendo unos
más importancia que otros para abordar una determinada situación social,
haciéndose necesario en ocasiones complementarlos, para lograr un mejor
acercamiento a la realidad descriptiva, inductiva, fenomenológica, holista,
ecológica, sistémica, humanista, de diseño flexible y destaca más la validez
que la replicabilidad de los resultados de la investigación.
Tenemos
entonces que se da un vuelco a la estrategia para tratar de conocer los
hechos, procesos y los fenómenos en general, sin limitarlos sólo a la
cuantificación de algunos de sus elementos. Se establece, entonces, un
procedimiento que da un carácter particular a las observaciones. Es un proceso
de interrelación mutua, por lo que no importa tanto la generalización de sus
conclusiones, sino la peculiaridad del fenómeno estudiado. De tal modo que se
dan, entre los elementos constituyentes, relaciones dependientes, dialógicas y
participativas, donde el investigador se sumerge en la realidad para captarla y
comprenderla. Asimismo, el saber se concibe como provisional al igual que las
afirmaciones que se hagan, ya que estarán sujetas a cambios según el contexto
y el tiempo en que se estudien.
Así
el enfoque cualitativo usa procedimientos que hacen menos comparables las
observaciones realizadas, porque se persigue, más que la generalización,
aproximarse cada vez más a la comprensión de los fenómenos particulares.
Las
consideraciones en la investigación se apoyan de una serie de argumentos, que
propician y favorecen la aplicación del diseño en el proceso de investigación.
No obstante, los fundamentos provenientes de la ontología son cruciales en
cuanto a la referencia y al método, dentro de los criterios necesarios para
asumir el desarrollo en proceso cualitativo La ontología contemporánea tiene
uno de sus puntos de partida metodológicos en la filosofía de Husserl. La idea
de la fenomenología como título para una nueva actitud renovadora del
pensamiento filosófico, plena de radicalidad y autenticidad en sus propósitos
se halla en la base de los planteamientos contemporáneos más importantes de la
ontología.
La fenomenología
confirió al pensamiento filosófico en general, y al ontológico en particular,
una nueva perspectiva para abordar la problemática tradicional y, sobre todo,
la seguridad y confianza que requerirá en una época signada por el complejo
cientificista y por un sentimiento generalizado de la esterilidad del
pensamiento filosófico. Esa nueva perspectiva se condensa máximamente en un
anhelo vehemente por el original y genuino, en un intento por penetrar en la
endurecida capa de las opiniones corrientes y mal fundadas para volver a tomar
contacto con los auténticos fenómenos.
La
interpretación hermenéutica y la fenomenología encuentran su locus en este
apartado. Los esfuerzos en el análisis de los contenidos de los datos obtenidos
en la secuencia de textos y de argumentos obtenidos en la investigación,
permiten un abordaje descriptivo y legitimado de los datos, de los contenidos,
orientándose entonces hacia la formación de teorías, basadas en estructuras
simbólicas aproximables a una realidad determinada.
El problema
fundamental que ocupa a la epistemología es establecer la relación entre el ser
cognoscente (sujeto) y el proceso o fenómeno sobre el cual se desarrolla su
actividad cognitiva (objeto). De este modo, el problema se presenta en la
relación de quien conoce y lo que es cognoscible la cuestión epistemológica, o
la relación entre el sujeto que quiere conocer y aquello que ha de ser
conocido, si se puede conocer el mundo real o mundo, y con qué grado de seguridad
nos conduce a reestructurar una serie de fundamentos, posteriormente a la
crisis del método.
La epistemología
en la investigación cualitativa tiene un soporte proveniente de las vertientes
del interaccionismo, del constructivismo y de las tendencias emancipadoras
holística e integradoras, formuladas hacia la década de los setenta como el
energetismo enfoques sistemáticos, señala la importancia de la inter y
transdisciplinariedad exige respetar la interacción entre los objetos de
estudio de las diferentes disciplinas y lograr la integración de sus aportes
respectivos en un todo coherente y lógico. Esto implica, para cada disciplina,
la revisión, reformulación y redefinición de sus propias estructuras lógicas
individuales, ya que esas conclusiones particulares ni siquiera serían
"verdad" en sentido pleno.
La dialéctica
que acompaña al método y la esencia conceptual se apoya en una visión cada vez
más detallada en su intento por establecer un conocimiento no especular,
producto de las relaciones existentes entre el investigador y los procesos
surgidos durante el desarrollo de los eventos cambiantes, la interacción y la
visión del conjunto.
La ruptura
epistemológica entre la metodología cualitativa y el paradigma positivista
(fundamentado en el diseño cuantitativo), está precisamente en cuanto a la
forma cómo se concibe el conocimiento, en la manera de adquirir ese saber, en
cuanto al modo de conocer la realidad y las consideraciones en cuanto al objeto
de estudio y fenómenos posibles de conocer Los estudios cualitativos se
fundamentan en la interpretación de las informaciones y los datos se identifican tres componentes como
configuradores del proceso de comprensión: preconcepción, comprensión actual e
interpretación.
La
interpretación parte de una preconcepción de lo que se pretende interpretar. La
preconcepción refiere el bagaje previo del investigador, la capacidad de
reconocer el hecho analizado. Este proceso permite una mayor profundidad en la
comprensión al admitir dentro del marco de la investigación, interpretaciones
subjetivas por parte del investigador y del investigado.
En la
investigación cualitativa, se procede a analizar (observaciones, textos,
episodios) con un marco teórico general. Ello conduce entonces a acudir a los
contextos o textos a analizar bajo categorías previas (no categorías de
análisis).
El diseño
cualitativo se adapta a las teorías sustantivas, facilitándose así la recogida
de datos empíricos, ofreciéndose descripciones complejas de acontecimientos y
sucesos, para posteriormente desarrollar categorías y relaciones que permitan
la interpretación de los datos.
La teoría actúa
como un esquema previo, contextualizado y organizador del campo. El desarrollo
de diseños permite a la metodología cualitativa abordar el problema de estudio desde
el proceso y desarrollo de este, pero no de los resultados obtenidos. El método
por excelencia es el de la teoría fundamentada.
Un componente
clave del método es la constante de procedimiento analítico comparativo. Este
procedimiento puede ser llevado a cabo de diversas maneras, pero la idea
general es que el texto se rompe en unidades de análisis (por ejemplo, una
línea de texto o un párrafo o más), y de una manera u otra interpretar los
significados entre las unidades que vienen a ser representados como categorías.
Por lo tanto, en este escenario, son los datos que se comparan constantemente.
Como el número de categorías aumenta, ellos mismos se comparan, lo que más
genera categorías abstractas.
Esta abstracción
puede continuar hasta que un “núcleo” central o de una categoría se
conceptualiza. Esta categoría organiza la teoría. Electrónico de datos basados
en los programas han sido desarrollados para facilitar la gestión de los datos
durante el análisis comparativo constante y para qué materia común de
tratamiento de texto son útiles en este sentido también.
Asimismo, para
una mayor cientificidad, los criterios que comúnmente se utilizan para evaluar
la calidad científica de un estudio cualitativo y por ende su rigor
metodológico son la dependencia, credibilidad, audibilidad y transferibilidad,
el desarrollo de las técnicas y diseños cualitativos se acompaña del esfuerzo
logrado por asumir una postura epistemológica emergente. Sin embargo, la
metodología y la teoría tienen como sede la ontología, en especial de la
fenomenología, que permite asumir no solo un papel contemplativo sino producto
de la interacción, vista desde un proceso más que de los resultados obtenidos.
Los sistemas
emergentes y constructivistas permiten asumir un papel más complejo,
interactivo y emancipador en el conocimiento, producto de una dialéctica,
inmersa en los contenidos y los datos recogidos, así como de los procesos
incluidos.
Para finalizar y
siguiendo el mismo orden de ideas los métodos cualitativos nos acercan al conocimiento
desde nuestro mundo interior de ideas, para así cortar con la pretensión de la
objetividad absoluta, la visión del ojo de Dios, la cual recrimina las
percepciones o juicios propias del investigador. En el paradigma cualitativo
estos enriquecen el producto científico.
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