La metodología
cualitativa implica un cambio de paradigma en el cual la ciencia se deslastra
del paradigma lógico positivista y cartesiano que si bien sirvió para el avance
de las ciencias en su momento el mismo no puede mostrar ni logra dilucidar el
factor humano que se encuentra intrínseco al mismo o lo que llamamos hechos y
realidades.
Con el nacimiento del método científico y la
sistematización de la investigación que si bien es algo inherente al ser humano
no poseía un cuerpo lógico de pasos para la obtención de resultados, es allí
donde nace la falacia lógico binaria en la cual se piensa que en pasos son
axiomáticos, monolíticos e ineludibles. Si bien es cierto que este fue el
paradigma que ayudo a construir Personajes de la Talla de Sir Francis Bacon,
Galileo Galilei, Rene Descartes y Sir Isaac Newton, este discurso y método
estaba más dirigido a lo que conocemos como ciencias exactas, donde cabe
destacar que hoy día dichos argumentos metodológicos se encuentran en tela de
juicio.
Tenemos entonces, que los antiguos métodos utilizados
no lograban una explicación más humana y de nueva sensibilidad que deben tener
las investigaciones científicas que sobre todo si se llevan a cabo dentro del
campo social. En tal sentido nos señala Heidegger (1974).
El espíritu de nuestro tiempo ha ido generando poco a
poco una nueva sensibilidad y universalidad del discurso, una nueva
racionalidad que está emergiendo y tiende a integrar dialécticamente las
racionalidades parciales, las dimensiones empíricas, interpretativas y criticas
de una orientación teorética que se dirige hacia la actividad práctica, una
orientación que tiende a integrar el pensamiento calculador y el pensamiento
reflexivo.
En este orden de ideas y con estas transformaciones
nace el método cualitativo y sus tipos donde destacan el método hermenéutico
dialectico, el fenomenológico y el etnográfico. En espíritu y filosóficamente
la hermenéutica no constituye en sí un método nuevo dado que la base de toda
investigación y su génesis es la observación y la hermenéutica es la
racionalización interpretativa y posterior socialización después de dicho
proceso.
Los juicios de valor, la interpretación del hecho que
se encuentra sujeto de estudio, de cómo el hecho cambia al hombre y viceversa,
reflejan un valor indiscutible que muestra las diferentes aristas de la
realidad. En este punto nos refiere Dilthey (1974).
La hermenéutica es el proceso por medio del cual
conocemos la vida psíquica con ayuda de signos sensibles que son su
manifestación, es decir, que la hermenéutica tendría como misión descubrir los
significados de las cosas, interpretar lo mejor posible de las palabras, los
escritos, los textos, los gestos, y en general, el comportamiento humano, así
como cualquier u obra suya, pero conservando su singularidad en el contexto que
forma parte.
Es así como el método hermenéutico se vuelve
indispensable, para conocer el comportamiento y accionar de las diferentes
interpretaciones de la realidad por parte del hombre.
Por otro lado, también tenemos los métodos fenomenológicos, que son aquellos que se encargan de conocer y socializar realidades que solo pueden ser vividas y conocidas desde el punto de vista de quien las vive. Las observaciones externas que se realizan de manera tradicional solo proporcionan leves vestigios, todo ellos fragmentados de esa realidad. Tenemos que la fenomenología implica un desdoblamiento en el cual conocemos la naturaleza de la realidad a través de la vista e interpretación de quien la vive. En tal sentido Husserl (1970) define a esta como ‘La fenomenología es el estudio de los fenómenos tal como experimentados, vividos y percibidos por el hombre’.
La fenomenología implica el conocimiento científico de las realidades de vida, la sistematización de la interpretación de lo cotidiano y el entendimiento de las realidades particulares desde el punto de vista de sus actores, lo que nos aporta juicios que solo entenderíamos de manera parcial o que simplemente desconoceríamos.
Para culminar, debemos destacar los métodos etnográficos, que son aquellos que nos permiten conocer las realidades de grupos humanos particulares y categorizados que comparten una misma realidad, zonas geográficas, una dinámica de espacio, un idioma o jerga y por supuesto una cosmovisión. Durante mucho tiempo, el estudio de sociedades no occidentales se dio por parte de investigadores y observadores que llevaba a cabo sus estudios desde las luces y el raciocinio de la sociedad que los formo, evidenciándose una falla primordial, ya que como podríamos conocer una sociedad completamente disímil a la nuestra cuando hacemos juicios desde de nuestra preconcepción que no necesariamente se pueden ver transliterado a otros pueblos, grupos sociales o comunidades.
Lo etnográfico implica generar un discurso, en el cual
conozcamos a esas comunidades, pueblos y grupos particulares desde el
entendimiento que poseen estos de sí mismo. Para Martínez (2009).
El objetivo inmediato de un estudio etnográfico es
crear una imagen realista y fiel del grupo estudiado, pero su intensión y mira
más lejana es contribuir en la comprensión de sectores o grupos poblacionales
más amplios que tienen características similares. Esto se logra al comparar o
relacionar las investigaciones particulares de diferentes autores.
El método etnográfico y el éxito de sus estudios
radica en la hermenéutica aplicada a ese grupo particular para el entendimiento
de este como la suma de sus partes. Para lograr entender a estos entes es
necesario conocer sus cuales particulares, tanto como sus puntos de vista
alternos, derivados de un análisis sistemático de los hechos en los cuales se
encuentran inmersos. La lógica no es entonces la imperante ni mucho menos la
occidental, sino aquella que nace del seno de esas vivencias, por ello los
niveles de participación de hecho en estos procesos de investigación tienen que
ser predeterminados y varían de estudio en estudio, implicando un alto nivel de
objetividad.
El conocimiento de estos métodos centrados en lo
humano es materia ineludible para el pedagogo que quiera conocer las realidades
del medio ambiente y desarrollo que se dan hoy día en sus comunidades, las
cuales deben verse a través del cristal de una racionalidad más humana y una
ciencia al servicio de la sociedad, sin arquetipos epistémicos obsoletos, ya
que hoy más que nunca es necesario el conocimiento de las realidades desde el
punto de vista de quien las vive, dado que allí encontramos la piedra angular
de las soluciones que son tan necesarias en nuestro país.
REFERENCIAS
Dilthey, W.
(1976). El nacimiento de la
hermenéutica. Penguin, NY.
Heidegger, M.
(1974). El ser y el tiempo. Editorial FCE. México.
Husserl, H.
(1962). Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofía
fenomenológica. Editorial FCE, México.
Martínez, M
(2009). Ciencia y Arte en la metodología Cualitativa. Editorial Trillas.
México.
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