La pedagogía de la
tierra nos ofrece una alternativa a la depredación capitalista de los medios de
producción en cuanto a lo educativo y formativo, pero la alternativa en si no
permite ver de manera global al ser humano, además de la verdadera
sustentabilidad. Por tanto, implica compaginar todos los niveles de la
cosmovisión del hombre, es decir, religión, economía, medio ambiente, además de
la no satanización de los mismos.
El uso y abuso
de los medios productivos es de larga data, por lo tanto, no solo atáñable al capitalismo
industrial, que nace en el siglo XIX, es así como la globalización y nuestro
nuevo mundo interconectado, es una realidad ineludible y presente que ha
llegado para quedarse y en ella nacen las oportunidades para el cambio de
pensamiento en cuanto a lo concebido como ambientalismo.
Los
métodos axiomáticos y monolíticos sobre ver el medio ambiente han sido de
escasa o nula ayuda para así poder solventar los problemas ambientales. La
pedagogía planetaria y el ambientalismo verdadero y sustentable ve hacia el
progreso, a la creación de nuevas tecnologías en un ámbito donde prevalece la
ciencia y la meritocracia.
Es
así, como una de las grandes trabas para el ambientalismo verdadero, es la
pobreza campante, la cual, en sí, ya sea educativa o de pensamiento, es quizás
en nuestra américa latina la principal causa de la destrucción de nuestras
reservas naturales. El Ambientalismo y el ecologismo divorciados ambos de una
economía e libre mercado, de las necesidades básicas humanas, ya sean estas
materiales o espirituales es solo otra entelequia ideológica que pocas o
ninguna solución aportan de manera factible.
De
tal manera que podemos pensar que se puede conciliar una economía plenamente
diversificada, de libre mercado, donde no se vislumbre competencia desleal
entre los distintos factores económicos, así como el respeto al medio ambiente.
Tenemos
entonces, que las llamadas panaceas de origen ideológico socialistas,
definitivamente no son la respuesta, dado que cambiar el neocolonialismo, de
potencias occidentales por el de otras de origen oriental o euroasiáticos, lo
son aún menos, es entonces que encontramos la respuesta en la formación de un
conocimiento propio, desde un cambio de paradigma, pero con una base ideológica
autóctona, en la cual no debe dejarse a un lado al hombre como un ser
multidimensional.
Es
así como tenemos que la equidad deber ser hacia el progreso mismo, es decir,
hacia el avance y no hacia el atraso. Si abordamos el concepto de ciudadanía
planetaria, podemos decir que el mismo es en sí sumamente peligroso, dado que,
debe y tiene que oír todas las voces, las opiniones, ya que el pensamiento
único, las soluciones únicas e irrefutables son las verdades enemigas de este.
Lo
humano, lo cotidiano y lo emotivo, está llamado a ser la clave, puesto que las
ideologías rancias solo pueden desdibujar la naturaleza, por ende, en el
capital del célebre filósofo alemán Karl Marx solo era nombrado como medios de
producción, a lo que es en realidad la naturaleza proveedora de todo cuanto nos
es útil.
Consideramos
hoy día a la tierra como un ente vivo y biológico altamente interconectado y
nosotros somos parte de ella, pero en nuestras manos está, a través del
progreso y no del falso progresismo hacer un puente entre el hombre y la
naturaleza, cimentados sobre las bases de la educación, siendo esta
globalizada, más humana, donde se ensene a ser ciudadanos del mundo, donde las
ideologías del pasado no pesen más que la razón, donde la verdad y la calidad
de vida del hombre sea el fin último y no excusas para foros donde se discuta
sin sentido. Tenemos que la pedagogía que vendrá, debe poder permitir a los
educadores y educandos ponerse verdaderamente en lugar del otro, es decir,
generar una autentica empatía entre ambos y de esta misma empatía vislumbrar un
camino hacia el medio ambiente.
En el
caso de la experiencia venezolana y aún más en la de nuestra casa de estudios
la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, o como es conocida por sus
siglas, UPEL, nos dice que podemos encontrar puntos medios, alternativas a la
mistificación de la naturaleza como ente sobrenatural y también dejar de ver al
planeta como solo una fábrica de materias primas. Con la formación de
profesionales especialistas en el tema ambiental, con conciencia ecológica,
profesionales que demuestren un profundo arraigo y devoción hacia su medio
ambiente.
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